Aplicación para venta de paneles solares door-to-door

Galp Solar es la marca de Galp destinada a proveer instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo en España y Portugal. Gracias a su software dotado de inteligencia artificial, puede garantizar soluciones energéticas ad-hoc para particulares y empresas.

Objetivos del proyecto

En Galp Solar existen diferentes canales de venta para ofrecer a los clientes instalaciones fotovoltaicas. El modelo de venta principal es por canal directo, donde un usuario proactivamente contacta con Galp Solar a través de la web, realizando una simulación. Además de este modelo, resultaba interesante explotar el canal indirecto mediante venta de instalaciones a puerta fría.

Para este nuevo modelo se propuso desde el equipo de producto construir una nueva herramienta que se adecuase al contexto del vendedor, que era totalmente diferente al de un agente de call-center.

El objetivo de este proyecto era analizar el proceso de venta indirecta y construir una herramienta que cubriera sus necesidades.

Los objetivos principales fueron:

Obtener información sobre el canal de venta indirecta, que permitiera construir un proceso de venta y una herramienta adecuada a sus necesidades, muy diferentes de los canales de venta directa.
Definir un MVP con el consenso de negocio, tecnología y diseño, apoyándonos en datos contrastados sobre el trabajo de los agentes.
Definir la arquitectura de la información, los flujos y algunas interacciones a alto nivel que permitieran realizar una primera estimación a los equipos de desarrollo.

Mi rol en el proyecto

Este proyecto fue muy interesante porque no es habitual tener la oportunidad de construir una herramienta de cero. Pude participar desde el inicio en el análisis del flujo de venta, conceptualización de la herramienta, y definición del MVP y una segunda fase de ampliación de MVP. Además, una vez tuvimos claro qué funcionalidad mínima tendría la herramienta, un equipo de tres diseñadores definimos los flujos, las interacciones a alto nivel y la arquitectura de la información.


Análisis del canal de venta

El primer paso para abordar el proyecto fue analizar el canal de venta indirecta. Este canal ya estaba operativo aunque la herramienta que utilizaban era la misma que en el canal directo, por lo que no cubría las necesidades de los agente pues su contexto de uso era totalmente diferente.

Gracias al feedback de los agentes de canal indirecto y a los informes proporcionados por el equipo de Customer Experience, se analizará el Journey de los usuarios y se definieron varios arquetipos de usuario que utilizarían la herramienta.

Gracias al feedback de los agentes y sus managers, junto con informes de investigación se pudo perfilar un arquetipo de vendedor a puerta fría.

Se definió un journey a alto nivel, ya que podía variar en funcion de los procesos personales de cada uno de los agentes.

Lean Inception workshop

Reunimos un equipo multidisciplinar durante varios días y realizamos un workshop siguiendo la metodología Lean Inception con el objetivo de trazar un primer MVP. Estudiamos el análisis realizado sobre el canal de venta e iniciamos un proceso de ideación en modo divergente donde surgieron todo tipo de funcionalidades.

Posteriormente aprovechamos el conocimiento que aportaba cada miembro del equipo para ver el esfuerzo, la viabilidad y el valor de las funcionalidades propuestas.

LA CLAVE

En análisis previo de la documentación sobre el perfil del usuario arrojaba una información importante que había que tratar con cuidado: cada agente comercial tenía una manera distinta de trabajar (captar leads, visitar y revisitar…) y había que unificar los procesos más importantes en una herramienta que sirviera para todos ellos.

Todos los participantes del workshop aportaron ideas de posibles funcionalidades en modo divergente.

Gracias al trabajo del equipo multidisciplinar se puntuaron todas las funcionalidades por su valor y esfuerzo.

Definición del MVP

Tras valorar todas las funcionalidades, se definió el MVP del proyecto con las que más valor aportaban y menos esfuerzo conllevaban. También se incluyeron algunas funcionalidades imprescindibles, independientemente del esfuerzo.

Además, se concretó una segunda fase de incremento del MVP con el resto de funcionalidades importantes. Fue imprescindible en todo el proceso el punto de vista de negocio, tecnología y diseño, y se definió el MVP del producto con el consenso de los tres actores.

Se generó un pequeño MVP Canvas con el objetivo de concretar los resultados esperados y definir las posibles métricas que servirían para validar el proyecto y ver su continuidad.

Definimos un MVP y su incremento atendiendo a la puntuación otorgada a cada funcionalidad, siempre teniendo en cuenta el valor y el esfuerzo.

Realizamos un pequeño canvas del MVP con información mínima del resultado esperado y las métricas que validarían el éxito del proyecto.

De funcionalidad a acciones de usuario

Una vez aprovado el MVP por negocio, el equipo de diseño trabajamos en dar forma al producto. Hicimos una primera aproximación con un User Experience Mapping, convirtiendo las funcionalidades del MVP en acciones de usuario, lo que nos permitió hacernos una idea de cómo se comportaría la aplicación y cuál podría ser su arquitectura de la información a alto nivel.

Se clasificó cada funcionalidad en acciones concretas dentro de categorías funcionales, como podía ser crear una oferta para un cliente o editar los datos de un lead.

En esta iniciativa colaboramos tres diseñadores de diferentes verticales, en mi caso era la diseñadora de la vertical de ventas, por lo que podía aportar la visión del proceso de canal directo.

Definimos las acciones y un primer planteamiento de las páginas y los flujos que podrían existir en la aplicación.

Cerramos una segunda fase para el MVP de modo que los equipos de desarrollo pudieran realizar estimaciones del impacto de la ampliación del producto.

Flujos y arquitectura

Al categorizar las funcionalidades del MVP resultó sencillo trabajar una primera aproximación del producto y su comportamiento. Nos permitió visualizar sus interacciones, su navegación y qué información podría contener cada pantalla.

Debíamos tener en cuenta el scope completo y valorar y reducir el esfuerzo del equipo de desarrollo ya que habría ciertas partes que se desarrollarían para el MVP y que deberían ser modificadas con el incremento.

Construimos también el flow del incremento de MVP y añadimos pequeños detalles funcionales que resultaban interesantes desde el punto de vista del usuario, por lo que tuvimos que reunir de nuevo a negocio y tecnología para aprobar o rechazar esas pequeñas iniciativas.

Definimos las acciones y un primer planteamiento de las páginas y los flujos que podrían existir en la aplicación.

Cerramos una segunda fase para el MVP de modo que los equipos de desarrollo pudieran realizar estimaciones del impacto de la ampliación del producto.

MVP y resultados

Una vez definida una primera aproximación de los flujos de la aplicación, el equipo de diseño hicimos unos wireframes a alto nivel para hacernos una idea de cómo sería cada pantalla y cuál sería su comportamiento.

A partir de ahí, se trabajó la UI y el equipo de desarrollo comenzó a desarrollar la herramienta, primero el MVP y posteriormente su incremento.

El resultado fue una herramienta que tenía en cuenta el contexto de uso de los agentes comerciales, con las casuísticas específicas de un proceso de venta puerta a puerta. Se redujo el tiempo de generación de oferta y se agilizaron multitud de pequeñas gestiones que los agentes debían realizar antes, durante y después de las visitas a clientes.

Se planteó la inclusión en desarrollos posteriores de funcionalidades de prospección que permitieran, no solo atender a clientes existentes, sino captar nuevas áreas de interés en zonas adyacentes a las que estaban trabajando.

En resumen, se creó una herramienta concreta para unos usuarios con unos procesos poco convencionales y se permitió escalar de manera sencilla hacia horizontes más ambiciosos para negocio.